Return to Article Details Resilience: Psychosocial aspects of transgender women in Soledad Colombia
Nexus: Revista de Investigación Multidisciplinaria

Resiliencia: Aspectos psicosociales de mujeres transgénero en Soledad.

Francis Araque Barboza, Andrea Andromeda García-Puello, Ilder Alejandro Beltrán Santos, Jorge Alfredo Hernández-Flórez[ORCID]
1Doctora en Ciencias Humana, Universidad Metropolitana, Barranquilla, Colombia,
2Magister en educación, Universidad Metropolitana de Barranquilla,
3Estudiante de Psicología, Universidad Metropolitana de Barranquilla,
4Magister en Ciencias de la enfermería. Universidad de Pamplona,
Received: 2025-06-16 | Published: 2025-07-12 | Published: 2025-07-12

Abstract

Esta investigación se encuadra en el paradigma cualitativo mediante el uso de un análisis fenomenológico, centrándose en las vivencias de cada una de las participantes. El análisis psicosocial de la resiliencia en mujeres transgénero de un área específica del municipio de Soledad, Atlántico, quienes tienen entre 18 y 30 años, es el objetivo de este artículo. La técnica aplicada fue la entrevista semiestructurada que osciló entre dos y tres horas por participante, lo cual facilitó el acceso a información detallada respecto a los elementos que configuran la resiliencia en estas mujeres. Los hallazgos dan cuenta de la existencia de los recursos en la construcción de resiliencia. Dentro de los factores de riesgo, el rechazo social y familiar emerge como una de las principales dificultades. No obstante, se evidencian algunos factores protectores como el contar con redes de apoyo, especialmente las comunidades de pares debido a que proveen contención emocional y validación. Estos recursos son cruciales para potenciar la resiliencia en mujeres transgénero. La resiliencia en estas mujeres se construye principalmente a través de la reconceptualización de su sistema de creencias y el reconocimiento de sus motivaciones derivadas de su deseo de encarnar la feminidad. Además, la adopción de modos particulares de expresión, así como el cultivo de recursos personales son esenciales para el proceso de resiliencia, lo que permite a estas mujeres enfrentar adversidades y afirmar su identidad en un contexto social desafiante.


Introducción

La presente investigación se centra en el estudio de los aspectos psicosociales que permiten la resiliencia de un grupo de mujeres transgénero, teniendo en cuenta los diferentes entornos en los que se ven involucradas ya sea a nivel social, laboral, familiar, de salud, entre otros (Duarte-Alarcón et al., 2023). De acuerdo con esto, se entiende por resiliencia como, la aptitud para resistir a la destrucción, es decir, preservar la integridad en circunstancias difíciles; la actitud de reaccionar positivamente a pesar de las dificultades. De este modo se reconoce que en la actualidad ser una mujer transgénero requiere de mucho valor y esfuerzo puesto que la sociedad no se las “pone fácil” en términos generales (Beltrán, 2020).

El concepto de resiliencia, que se refiere a la capacidad de adaptarse y superar dificultades, es particularmente perspicaz al intentar entender las experiencias de las mujeres transgénero, especialmente en entornos sociales donde enfrentan discriminación y exclusión (Baglari & Dhar, 2023). En Soledad, Colombia, las mujeres transgénero enfrentan severos desafíos relacionados con la identidad de género en un ambiente caracterizado por rígidas normas de género tradicionales y estructurales que obstaculizan la integración socioeconómica. Este fenómeno ha creado una cierta vulnerabilidad; sin embargo, también ha desencadenado procesos de resistencia y afirmación hacia su identidad a través de la resiliencia (Silva et al., 2021).

En Colombia, y especialmente en Soledad, las mujeres transgénero enfrentan varias capas de violencia y exclusión social acompañadas de estigmatización debido a su identidad de género. Estos factores afectan directamente su bienestar psicológico y emocional (Hernández-Flórez et al., 2020). Aún así, a pesar de estos desafíos, numerosas mujeres transgénero han adoptado estrategias de afrontamiento adecuadas que les permiten superar estas dificultades y establecer sistemas de apoyo que refuerzan su resiliencia. Estas estrategias van desde formar comunidades de apoyo hasta construir visibilidad donde se afirman sus identidades y derechos (Kota et al., 2020).

La resiliencia psicosocial de las mujeres transgénero en Soledad se expresa en su habilidad de transformarse románticamente y encontrar una forma de integración dentro de una sociedad que las margina, en su mayor parte. La construcción de una identidad de género es un proceso que emana de varios momentos (Doyle et al., 2023). Se puede describir en términos de una autoidentificación y otra de reconocimiento y validación por parte de otras personas. A lo largo de este proceso, las mujeres transgénero implementan diferentes formas de sobrellevar la discriminación y el rechazo social, en muchas ocasiones amparándose en la fuerza de su red social, amistades y lazos familiares que sostienen de forma crucial su bienestar emocional (Hernández-Flórez, et al., 2023).

No obstante, la resiliencia enfrentada por mujeres transgénero no se encuentra limitada a la simple reacción ante adversidades. Esto incluye un empoderamiento en donde, a partir de sus padecimientos y conocimientos, se convierten en agentes de cambio social (Cuadrado-Clemente et al., 2023). Esto se observa en su activismo a favor de la visibilidad social, los derechos y la igualdad. Muchas de estas mujeres, aun cuando su activismo conlleva un alto riesgo, terminan convirtiéndose en referentes de lucha y resistencia hacia las instituciones sociales que las discriminan (Alvarado et al., 2020).

Las mujeres transgénero de Soledad tienen una resiliencia psicosocial única que es importante estudiar, particularmente para entender cómo estas mujeres logran mantener su salud mental, emocional y social en medio de numerosos desafíos. Es importante estudiar este fenómeno desde una perspectiva multidisciplinaria (Pascoe et al., 2022). Tal enfoque debería incluir no solo la violencia y la discriminación, sino también los factores protectores y de fortalecimiento que permiten a estas mujeres transformar la adversidad en motivación para la supervivencia y el desarrollo personal. El propósito de este análisis es reflexionar sobre las dimensiones psicosociales que impactan la resiliencia de las mujeres transgénero, con el objetivo de presentar su realidad dentro de un contexto excluyente con mayor profundidad y comprensión (Kaipper et al., 2021).

De hecho, la lucha por los derechos humanos de las mujeres transgénero es una batalla por la igualdad, la dignidad y el reconocimiento de la humanidad de todas las personas, independientemente de su identidad de género (Hernández-Flórez, et al., 2023) . Sin embargo, en un entorno como el de Colombia ellas enfrentan desafíos únicos y formas exacerbadas de opresión debido a su identidad de género. En reconocimiento de los derechos humanos de las mujeres transgénero implica una serie de medidas fundamentales que abordan las diferentes dimensiones de su vida y experiencias. En primer lugar, es crucial garantizar el derecho a la igualdad y la no discriminación. Las mujeres transgénero deben tener igualdad de acceso a oportunidades educativas, empleo, atención médica y vivienda, sin ser objeto de discriminación o exclusión debido a su identidad de género. Esto implica la implementación y aplicación efectiva de leyes y políticas que prohíban la discriminación por motivos de identidad de género (Storm et al., 2021).

Además, es esencial reconocer el papel que juegan los aspectos psicosociales en la construcción de la resiliencia de este grupo identitario puesto que los aspectos personales, familiares y sociales trabajan en conjunto para así lograr desarrollar procesos adaptativos en relación con su salud mental ante situaciones críticas o de riesgo, abriendo paso a la construcción de la resiliencia (Storm et al., 2021). Por supuesto, al hablar de la construcción de la resiliencia en mujeres trans, es esencial considerar los aspectos psicosociales. Las mujeres enfrentan desafíos únicos por la intersección de su identidad de género y las normas sociales, que suelen llevar a la internalización de creencias limitantes y experiencias de discriminación (Lennie et al., 2020)

En primer lugar, los aspectos personales son fundamentales para la construcción de la resiliencia en mujeres trans. Ya que implica explorar y afirmar su identidad de género, así como desarrollar una sólida autoestima y autoaceptación. A través del autocuidado y la autoexploración, las mujeres trans pueden fortalecer su capacidad para enfrentar los desafíos que enfrentan (Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, 2020).También, los aspectos familiares juegan un papel crucial. Para las mujeres trans el apoyo de la familia puede ser un factor importante para la construcción de la resiliencia, pero desafortunadamente, muchas mujeres trans enfrentan rechazo o falta de comprensión por parte de sus seres queridos (Arango-Cortés, 2025).

En esos casos, es importante buscar apoyo en redes de apoyo elegidas, como amigos cercanos o comunidades LGBTQ+, y los aspectos sociales son vitales en este proceso, la inclusión y la aceptación en la sociedad pueden mejorar significativamente con relación a la resiliencia de las mujeres trans. Sin embargo, la discriminación y la exclusión social son desafíos comunes que enfrentan. No es un secreto que se debe promover la conciencia y la inclusión en la sociedad en general pues es crucial para crear un entorno más comprensivo y solidario para las personas trans (SaThierbach et al., 2015)

De acuerdo con lo anterior mencionado es importante resaltar, los derechos humanos de las mujeres transgénero son una parte integral de la lucha más amplia por la igualdad y la justicia para todas las personas. Reconocer y proteger los derechos de las mujeres transgénero no solo es una cuestión de justicia y derechos humanos, sino también de dignidad, respeto y humanidad. Es hora de que la sociedad se comprometa a garantizar que todas las mujeres, incluidas aquellas que son transgénero, puedan vivir sus vidas con seguridad, igualdad y dignidad plenas (Hernández-Flórez et al., 2022). A nivel mundial, hay estigmas sociales a grupos identitarios diferentes a los normalizados desde el criterio de homogeneidad construido en la modernidad, a esta realidad no escapan los grupos de mujeres transgénico que son vulneradas en sus derechos y su vida diariamente, esto genera baja autoestima, ya que la ha llevado a demonizarla y criminalizarlas durante años por existir. Este estigma social ha llegado a materializarse en leyes que discriminan (Claahsen - van der Grinten et al., 2021).

Materiales y Métodos

El presente estudio se enmarca en el paradigma cualitativo, guiado por un enfoque fenomenológico con el objetivo de comprender los aspectos psicosociales relacionados con el desarrollo de la resiliencia en mujeres transgénero de Soledad, Colombia. Dentro de este marco, la meta es interpretar las experiencias vividas de las participantes en relación con su contexto sociocultural, apreciando la naturaleza individual de cada caso y cómo los aspectos psicosociales se articulan con la resiliencia ante la adversidad (Hernández et al., 2018).

Etapas y Procedimiento

Primer momento: La integración del investigador en el entorno natural de las mujeres transgénero estudiadas

En este paso preparatorio, el investigador ingresa al entorno natural y cotidiano de las mujeres transgénero con el fin de entender la realidad desde sus perspectivas. Esta inmersión implica el establecimiento de un rapport y un grado de intimidad con las participantes, lo que requiere proximidad y compromiso activo. Es dentro de este contexto que se lleva a cabo la primera técnica de recolección de datos, la entrevista semiestructurada. Con esta técnica, el investigador puede obtener información rica y contextual porque las respuestas de las participantes no están limitadas a un conjunto predeterminado de preguntas, lo que potencia su capacidad para explorar y compartir sus experiencias (Arias & Covinos, 2021).

Segundo momento: Transcripción de entrevistas y registro de observaciones

El siguiente paso después de las entrevistas es la transcripción, que es la representación completa y precisa de las conversaciones. Involucra las palabras del entrevistado, así como sus patrones de habla y la estructura de sus oraciones. Además de las entrevistas, las grabaciones del investigador, que incluyen notas de las interacciones y el contexto en el que se lleva a cabo la investigación, también son transcritas. Estas observaciones aumentan la información obtenida de las entrevistas y retratan las experiencias vividas de las mujeres transgénero interactuando con sus entornos, los obstáculos que encuentran y las estructuras sociales que navegan (Manterola et al., 2019).

Tercer momento: Lectura de las transcripciones y registros de observación

En esta fase se lleva a cabo un examen minucioso de lectura de las transcripciones y de los documentos de observación con el fin de profundizar en el significado de las vivencias de las participantes. Rutter, en 1985, sostiene que el proceso de pasar desde la exterioridad de los datos (lo dicho o lo observado) hacia la interioridad de la experiencia hay que comprenderlo. En esta parte se lleva a cabo una reflexión crítica de la narración hecha por los hombres y mujeres que se encuentran en la calle, y se trata de comprender de qué forma sus cotidianos, sus conflictos, sus anhelos y razones dan sentido a la construcción de resiliencia (Mendoza & Ramírez, 2020).

Cuarto momento: Categorización de la información

Analizados los datos, se realiza la organización de la información. En esta fase, la organización de la información empírica adquirida se hace siguiendo categorías provisionales que se hallan en la teoría inicial, sanas emergentes de los propios datos. En este momento se pretende descubrir formas de los relatos de las mujeres transgénero, significados compartidos y temas que con la transversalidad genética. Estas categorías permitirán sistematizar la información de manera ordenada, lo cual facilitará la interpretación de la realidad que vivieron y de los aspectos sociofamiliares que han construido su resiliencia (Marín et al., 2020).

Quinto momento: Organizar la información

Una vez computada la información, se procede con su estructura, es decir, la norma lógica a seguir para clasificar y ordenar la información con el propósito de brindar una claridad continua y holística de cada mujer transgénero. Este procedimiento procura mostrar las múltiples realidades y posturas que tienen las participantes, ubicando sus realidades en los paradigmas que les corresponden. Adicionalmente, en esta fase se elaboran las primeras conclusiones sobre el papel que juega la resiliencia en la vida de las mujeres transgénero en Soledad (Pérez & Rodríguez, 2017).

Sexto momento: Estructura global

A partir de los relatos aportados por los participantes, esta fase describe lo esencial y fundamental. Esto es, a partir de todas las entrevistas y las observaciones, sintetizar todos los aspectos de mayor relevancia. En esta fase, se realiza un análisis general que le da sentido a los hallazgos y enfatiza los aspectos relevantes respecto a cómo las mujeres transgénero ejercen su resiliencia ante la adversidad. Este paso es decisivo si de aproximarse a la vivencia en el marco de la totalidad y de forma paradigmática se trata (Ortiz-Ocaña & Arias-López, 2019).

Séptimo Momento: Construcción de Teoría y Relación con el Cuerpo de Conocimiento Existente

Finalmente, procedemos a la parte de integración, donde las conclusiones extraídas del análisis se incorporan con las teorías relevantes. Este paso requiere conectar los hallazgos con investigaciones previas sobre resiliencia, identidad de género y las experiencias de mujeres transgénero. La teorización no solo ayuda a comprender el fenómeno a un nivel más profundo, sino que también ayuda a situar los resultados de la investigación dentro del marco académico y científico existente, haciendo la relación cruzada de los resultados de la investigación con las teorías relativas (Cedeño-Intriago et al., 2019).

Técnicas Empleadas

Se emplearon dos técnicas principales para la recopilación de datos: la entrevista semiestructurada y la observación directa. La entrevista semiestructurada le dio la ventaja al investigador de hacer un cierto conjunto de preguntas, pero también de elaborar sobre temas más amplios a medida que los participantes contaban sus historias. La grabación de las entrevistas hizo posible transcribirlas y analizarlas en detalle posteriormente. Además, la observación directa del entorno de los participantes añadió una valiosa perspectiva sobre sus interacciones sociales y experiencias, enriqueciendo así el análisis (Medina et al., 2023).

Durante las entrevistas, el investigador adoptó un papel pasivo, permitiendo que los participantes se expresaran sin interrupciones. Este enfoque aseguró que las mujeres trans compartieran sus experiencias de manera abierta, sin temores de juicio o evaluación. El investigador se mantuvo empático y comprensivo, demostrando un interés genuino en las narrativas de los participantes, lo que fomentó una atmósfera de confianza y seguridad emocional (Cohen & Gómez, 2019).

Actores sociales en la investigación

Los actores sociales para esta investigación fueron identificados de manera intencionada, guiados por criterios de relevancia y rigor para asegurar la calidad de la información recopilada. Entre los criterios elegidos estaban: el potencial para realizar reuniones adecuadas para la recopilación de datos, la capacidad de crear y mantener un vínculo dialógico que permita la confianza, y que los participantes se identificaran como mujeres trans. Estos criterios aseguraron que las narrativas recogidas fueran representativas de la realidad de las mujeres transgénero de Soledad, Colombia, y que las intervenciones del investigador respetaran el contexto de cada participante (Vizcaíno Zúñiga et al., 2023).

Participantes

La investigación se centró en una muestra de 5 mujeres transgénero que viven en el Municipio de Soledad, Atlántico, con edades entre 18 y 30 años. Esta muestra se seleccionó intencionadamente, utilizando como criterio de inclusión la autoidentificación de las participantes como mujeres transgénero. El rango de edad se estableció para capturar la perspectiva de mujeres jóvenes en este contexto, que atraviesan procesos significativos de afirmación de identidad y adaptación a dinámicas socioculturales que plantean tanto desafíos como oportunidades en su camino de resiliencia. De esta manera, la muestra proporcionó una segmentación adecuada para entender las experiencias de las mujeres trans en los primeros años de la adultez, cuando muchas barreras socioculturales aún restringen su inclusión y bienestar general.

Instrumento

La recolección de la información se realiza mediante entrevistas semiestructuradas a profundidad de 2 a 3 horas con previo consentimiento informado aprobado por ellas.

El análisis de los datos se hizo en tres fases: 1) descripción de la experiencia vivida; 2) relacionamiento de la información hasta consolidar las categorías emergentes; 3) comparación de las categorías con otras investigaciones.

Resultados

Elementos Personales

Considerando el caso específico de una mujer transexual, el equilibrio interno tiene relevantes consecuencias en la forma de construir su resiliencia. La autoconciencia, que aquí trataremos como una forma de aceptar y comprender en profundidad su identidad de género, parece ser determinante en su proceso de ajuste. Las personas resaltan la importancia de vivir el ser interno a pesar de la presión del ser externo (De la Rosa & Cortés, 2021). Esta libertad se traduce en la autoaceptación y en amarse a sí mismo, condiciones que permiten a la mujer mantener un enfoque resiliente ante el contexto difícil en el que se le presenta. La resiliencia también se expresa en la determinación, que en este caso se traduce en la búsqueda de su verdadero ser con infinidad de obstáculos fronterizos. Todo esto permite el sostenimiento de un pilar inmaterial que desatado no solo ayuda a automanipularse para enfrentar los retos, sino fortalece su salud mental convirtiéndose en un determinante de su resiliencia (Williams et al., 2019).

En lo que respecta a la familia, los resultados de la encuesta mostraron un claro y fuerte rechazo por parte de los familiares a la identidad de género de las participantes. Este rechazo se observa claramente en las familias que se niegan a aceptar la feminidad de las mujeres trans, porque no entienden que una persona asignada como hombre desee transitar a una identidad femenina (López et al., 2020). Este dilema familiar es a su vez un problema psicológico, pero también impacta en la vida de las mujeres trans, debido a que muchas de ellas tienen que salir de su hogar a una edad muy temprana si quieren comenzar el proceso de transición. Este desarraigo conlleva un sufrimiento emocional muy intenso, pero al mismo tiempo, socialmente las empobrese y económicamente las aumenta el riesgo, por lo tanto, se requiere un mayor esfuerzo para volver a desarrollar una resistencia. Las mujeres trans no cuentan con un sistema familiar que les brinde soporte, esto a su vez las obliga a buscar otros tipos de apoyo. Esta realidad es un método en el que se logra un fortalecimiento y una independencia personal, al mismo tiempo, pero también muestra la vulnerabilidad que se vuelve a la falta de aceptación familiar (De Vries et al., 2020).

Factores sociales

En aspectos socioculturales, las mujeres transexuales tienden a tener una lucha continua con la identidad de ser marginadas y rechazadas por la sociedad que las rodea. No todas las participantes enfrentaron discriminación directa; sin embargo, es evidente y numeroso que las participantes enfrentan alguna forma de burla o comportamiento despectivo por parte de otros, especialmente en lugares públicos e instituciones que brindan servicios. Si bien tales comportamientos pueden carecer de expresiones abiertas, infligen un daño serio al bienestar emocional y social de los individuos (Hernández-Flórez & Klimenko, 2023). Además, el estudio encontró que en muchas situaciones, las mujeres transexuales enfrentan discriminación en el lugar de trabajo donde se les somete a largas esperas o se les niegan servicios de manera encubierta. Esta negación de estima social perjudica su autoimagen así como su capacidad para participar plenamente en la sociedad. Sin embargo, con el apoyo adecuado, especialmente fuera de sus familias, las participantes son capaces de construir redes sociales sólidas que fomentan su resiliencia (Williams et al., 2019).

Resiliencia Como Proceso

La resiliencia se va dando poco a poco en las mujeres transgénero y se va construyendo desde el contexto personal y socio familiar, lo que la convierte en un proceso sumamente complejo. En el viaje hacia la afirmación de su identidad de género, las participantes han adquirido ciertas fortaleza internas que les resulta posible lidiar con las adversidades. De esas fortalezas, conocerse a sí misma es el autoconocimiento que resulta ser la base en la cual las mujeres trans construyen una identidad de vivir con su esencia (Lisboa-Alves et al., 2022). El amarse a sí mismo en este caso, como un proceso de aceptación total, constituye otro entrañable pilar que a su vez permite sobrellevar y hasta derrotar los retos impuestos desde afuera. Aprendiendo a aceptarse, estas mujeres no solo sobreviven, sino que florecen y desarrollan un tipo de resiliencia a avanzar en su vida pese a los retos y dificultades que a diario tienen que enfrentar. No cabe ninguna duda; este proceso no solo afirmar una identidad, sino que trasciende lo adaptativo para transformarse en una reafirmación identitaria. Hay que decir que el autocuidado y el amor propio en momentos de adversidad se vuelve una auténtica muestra de todos los cambios que puede hacer en un cotidiano (Galaz et al., 2021).

Discusión

El concepto de resiliencia se ha estudiado en el ámbito de las ciencias de la vida, poniendo énfasis en su capacidad para explicar la adaptabilidad de personas o grupos a retos y adversidades. Este fenómeno que permite a las personas vivir y desarrollarse plenamente a pesar de las condiciones desafiantes, ha logrado consolidarse como un concepto central en estudios sobre bienestar y sobre superación personal (Gilbey et al., 2020). Desde la psicología y la sociología, se define la resiliencia no solamente como la capacidad de enfrentar estrés, sino como un proceso en constante evolución y polifacético que combina elementos individuales y colectivos. En este orden de ideas, la resiliencia no es solo un fenómeno biológico o psicológico, por el contrario, su construcción se da a partir de una diversidad de factores intrínsecos y extrínsecos que en su conjunto permiten a los individuos, o a una comunidad, recuperarse e incluso salir fortalecidos después de la adversidad(Higgins et al., 2021).

La resiliencia individual, como lo definen (Ross & Setchell, 2019)se refiere a una serie de elementos personales que permiten la adaptación a ciertos cambios. Esto incluye aspectos como la autoconciencia, la autoestima, la capacidad de afrontamiento frente al estrés y una historia personal favorable que les permita a los individuos disponer de una serie de respuestas ante las dificultades. Los aspectos mencionados son complementados por su entorno social y familiar que puede funcionar como una red de apoyo clave. Por el contrario, cuando las condiciones de vida de los individuos sufren un cambio radical, como el caso de las mujeres trans que viven procesos de afirmación de su identidad, estos factores de vulnerabilidad se agudizan por falta de apoyo (Ramirez & Galupo, 2019). Por eso, estas mujeres trans se encuentran en una situación de doble exposición: por un lado, enfrentan la adversidad de la discriminación y, por el otro, no cuentan con una red de apoyo que facilite la resiliencia. De esta forma, su adaptación se transforma en un proceso más desafiante que añade la necesidad de contar con redes de apoyo emocional y atención en salud mental de género (Aguilar et al., 2022). A partir de una óptica comunitaria, la resiliencia se traslada del individuo a las colectividades, convirtiendo la adaptación y superación de adversidades en un proceso grupal. Arciniega (2013) menciona que las comunidades resilientes son aquellas que, ante rimando con cohesión social, son movil (Byne et al., 2020).

En el caso de las mujeres trans, la resiliencia se apoya en el sistema social que las rodea y también en la reinterpretación de sus creencias y la autodeterminación acerca de su identidad de género. La resiliencia resulta especialmente apropiada, pues enfatiza el equilibrio entre riesgos y protecciones en el proceso de adaptación (Mayordomo et al., 2021). Para las mujeres trans, el rechazo social y el abandono familiar son factores de riesgo agudos, mientras que contar con redes de apoyo como comunidades trans, terapeutas especializados, y espacios seguros, constituyen factores protectores que facilitan mayor adaptación. Esto se manifiesta en la forma en que las mujeres trans son capaces de transformar su experiencia de marginación en un recurso de fortaleza. Desde esta perspectiva, la resiliencia no se define solamente como un proceso de adaptación, en este caso se trata de una capacidad activa de resignificación y afirmación que desata poderes para sobrepasar elementos contrapuestos a su autoestima y revalorizar su pertenencia a la comunidad

Debemos señalar que la resiliencia no se forma únicamente a partir de la superación de adversidades, sino que también se relaciona con la habilidad que tienen las mujeres transgénero para manejar su identidad dentro de un contexto social poco acogedor. El desarrollo de la resiliencia, en este caso, no solo se acompaña de todos los esfuerzos que se realicen para mitigar la discriminación, sino que también se debe tener la capacidad de convertir dichas limitantes en posibilidades para fortalecer la identidad y el empoderamiento. A partir de Williams et al., (2019) se sabe que las mujeres trans que cuentan con apoyos sociales y psicológicos, así como formas de vivenciar su identidad de género, tienden a ser más resilientes. Esta capacidad no solo les ayuda a sobreponerse a las adversidades de forma efectiva, también les otorga la habilidad de ser transformadoras de su comunidad hacia la aceptación e inclusión en un contexto hostil hacia las personas trans (Schmitz et al., 2020).

La resiliencia, desde la perspectiva psicológica y sociológica, representa un proceso clave en el proceso de afirmación de la identidad de las mujeres trans. Constituye un aspecto importante en el desarrollo de la resiliencia, la sobreveniencia enfrentada por personas trans, familia y sociedad (Aguilar et al., 2022). Esto otorga elementos para el enfrentamiento y empoderamiento en el sentido de reconstrucción de su identidad. Como resultado, la resiliencia se presenta como una poderosa habilidad que va más allá del simple hecho de permitir sobreponerse a las mujeres trans, garantizándoles la posibilidad de vivir plenamente en el contexto que les rodea, enfrentando sin miedo las estructuras sociales y culturales que continúan sosteniendo la discriminación y el repudio (Higgins et al., 2021).

Conclusiones

En primer lugar, identificamos la resiliencia como un proceso dinámico, multifuncional y como una capacidad de las mujeres con identidades transgénero para enfrentar los desafíos construidos en torno a su identidad de género en un entorno social hostil. Este proceso está fuertemente determinado por algunos factores personales, como la autoconciencia, la autenticidad y la autoestima, que sirven para fortalecer su capacidad de superar desafíos como factores internos fuertes. A través de estas cualidades internas, las mujeres trans son capaces de adoptar una actitud resiliente frente a los desafíos diarios y continuar progresando hacia la afirmación de su identidad y el compromiso social, a pesar del rechazo y la discriminación que enfrentan.

En segundo lugar, el apoyo social y comunitario surge como un elemento potencial en la construcción de la resiliencia en mujeres trans. Las investigaciones revelan que, a pesar del rechazo familiar, muchas logran construir redes de apoyo significativas que incluyen comunidades de pares, terapeutas especializados y servicios de salud mental sensibles al género. Estos factores ayudan a proteger y a construir un entorno de apoyo emocional y psicológico que favorezca la adaptación y afrontamiento a las adversidades. De esta forma, la resiliencia adquiere un mayor impulso por parte de la capacidad de las mujeres trans de forjar nuevas relaciones de apoyo que les otorgan recursos emocionales y sociales fundamentales en su proceso de adaptación.

En tercer lugar, la reestructuración de las creencias personales y la motivación interna para afirmarse como mujeres transgénero son postulados que influyen de manera decisiva en la construcción de la resiliencia. Este proceso de adaptación no solamente depende de una postura frente a adversidades externas, sino de la capacidad de rediseñar la experiencia de marginación y exclusión como un recurso de fortaleza y empoderamiento. La afirmación de la identidad, el amor propio y el autoconocimiento se constituyen como mecanismos centrales para enfrentar el rechazo social y familiar, permitiendo a las mujeres trans una activación y transformación de su resiliencia, pues va más allá de soportar pasivamente la adversidad.

Por último, el marco conceptual de la resiliencia comunitaria apoya la comprensión de cómo las mujeres transgénero pueden superar las dificultades resultantes de entornos socialmente inaceptantes o poco comprensivos. Las comunidades resilientes son aquellas que logran mantener su cohesión y su capacidad de movilización durante circunstancias difíciles. Dentro de este marco, las mujeres trans que pertenecen a redes de apoyo y solidaridad son capaces de construir una resiliencia colectiva que les permite no solo soportar la adversidad, sino también generar un cambio social. Su integración en comunidades de apoyo refuerza su identidad colectiva y social y crea una atmósfera de inclusión y respeto que mejora su bienestar y adaptación en un mundo que continúa planteando grandes desafíos para las personas transgénero.

Conflictos de Intereses

los autores no presentan conflicto de intereses